Creciendo
desde 1925...
Nuestro Club Naútico, el segundo más
antiguo de las Baleares después del de Ciutadella,
fue fundado el 27 de Febrero de 1.925 por un grupo
de entusiastas aficionados al mar encabezados por
nuestro primer presidente Don Francisco Costa Torres,
primer práctico del puerto.
No es difícil
imaginar la ciudad de Ibiza (Eivissa) en aquella época,
hundida en la crisis económica general del
país, abocada a una economía de subsistencia
dirigida por la
pequeña burguesía ciudadana que detentaba
el comercio interior y las exportaciones,
que se desenvolvía lánguidamente completamente
ajena a las prisas y exigencias propias
de las capitales y grandes ciudades.
Por eso precisamente es más encomiable el esfuerzo
del impulsor y primer presidente, quién, junto
a los socios de la primera directiva, trabajaron duro
para llevar a cabo su propósito de dotar a
la ciudad y aún a la isla entera de un Club
Naútico.
Es en este ambiente,
no exento de fiestas cuando la ocasión así
lo exigía, que el presidente fundador, observando
sin duda la animación y el afán de colaboración
de un grupo de jóvenes que habián organizado
unas regatas de remo en el mismo puerto, decide que
toda aquella deportividad espontánea y espíritu
de superación se había de canalizar.
Las actividades
en las que se centraron en primer momento fueron por
un lado las deportivas propias de la institución,
aunque modestas, materializadas en las regatas de
remo con el puerto de Ibiza (Eivissa) como marco,
y por otro lado en la celebración de bailes
sociales, alguno de los cuales, como el de la noche
de fin de año, ha perdurado hasta nuestros
días convertido en una referencia lúdica
y atrayendo año tras año a un gran número
de personas ávidas de relaciones sociales en
un evento tan especial.
Precisamente para
impulsar las actividades deportivas, el Club Naútico
de Ibiza en 1.930 se hace eco y escala con entusiamo
de la regata internacional de yates, que partiendo
de Canes y pasando por Marsella, Barcelona e Ibiza
(Eivissa) tiene su meta en la cuidad de Argel, en
aquel tiempo bajo administración francesa.
Una vez superado el terrible bache de la guerra cívil,
El Club Naútico de Ibiza revive y tiene en
el terreno deportivo su más genuino campo de
acción, cuando alcanza las cotas de popularidad
más importantes.
La flotilla de snipes nº 26 da a conocer en los
principales puertos su gallardete y el del Club Naútico
que la representa, convirtiéndose en poco tiempo
en una fuerza deportiva de la que se destacan especialistas
bién conocidos en su tiempo por su pericia
y habilidad en el manejo de esta clase de embarcaciones
ligeras.
Pero las celebraciones impulsadas por el Club Naútico
no se ciñen al terreno deportivo, sino que
van más allá y canalizan una buena parte
de las actividades lúdicas que la población
de la ciudad, y de la isla, cada vez más conciendiada
en los beneficios del mar y de un paisaje marino sin
par, siente que están al alcanze de sus manos
y decide disfrutar. A consecuencia de este sentimiento
de identificación con el mar y su entorno se
organizaron durante años diversas excursiones
a la isla de Formentera y a los islotes intermedios,
inaugurando así una costumbre que muchos años
más tarde atraerá a un gran número
de aficionados al mar y a la naturaleza en forma de
turismo náutico.
Así va pasando el tiempo y el Club Naútico,
enarbolando el pabellón de la sociedad más
interclasista de nuestras islas, y del impulso de
la deportividad más genuina, justamente ganados
por la fuerza y el tesón de las distintas juntas
directivas que se han ido sucediendo desde aquel ya
lejano 1.925, representa durante muchos años
el principal y casi único referente social
y deportivo de las Pitiusas.
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